Archivo del sitio

Popi, el hombre que encontró al Che

“Yo sabía bien que ibas a volver,
que ibas a volver de cualquier lugar,
porque el dolor no ha matado a la utopía,
porque el amor es eterno
y la gente que te ama no te olvida”.
Gerardo Alfonso

El doctor Jorge González es conocido en Cuba y el mundo, muchos de los que habitamos en esta isla recordamos su programa de televisión La ciencia contra el crimen, pero la historia de Popi va más allá, pues ha colaborado en el esclarecimiento de varios hechos e identificación de personas asesinadas, dentro y fuera de Cuba. Durante la Operación Tributo fue una pieza clave en la repatriación de numerosos combatientes internacionalistas.

Sin embargo, en el año 1995 enfrentó, junto a otro grupo de eminentes especialistas cubanos, la misión más complicada de su vida: partir a Bolivia en busca de los restos del Che y sus compañeros de la guerrilla. Dos largos años transcurrieron para que el Guerrillero Heróico regresara a su amada Santa Clara y Jorge González trascendiera como el hombre que encontró al Che. Lee el resto de esta entrada

Anuncios

El asesino anda suelto

cheCon una mirada intimidante, cierta dificultad al caminar y movimientos bruscos en sus manos, apareció en escena el personaje. Lució para la ocasión una camisa negra en la que resaltaba un número: “2506”. A su lado, dos escoltas no se le separaron. No, no es el guión de una película de acción. Así fue cómo Félix Rodríguez Mendigutía se presentó ante la prensa que cubrió la VII Cumbre de las Américas. “Yo pude salvarle la vida al Che, pero no quise”, dijo orgulloso, mientras mostraba una imagen junto al guerrillero, en Bolivia.

Con una mirada intimidante, cierta dificultad al caminar y movimientos bruscos en sus manos, apareció en escena el personaje. Lució para la ocasión una camisa negra en la que resaltaba un número: “2506”. A su lado, dos escoltas no se le separaron. No, no es el guion de una película de acción. Así fue cómo Félix Rodríguez Mendigutía se presentó ante la prensa que cubrió la VII Cumbre de las Américas. “Yo pude salvarle la vida al Che, pero no quise”, dijo orgulloso, mientras mostraba una imagen junto al guerrillero, en Bolivia.

“Hasta la Victoria Siempre”, “Fuera el Asesino”, exigía un grupo de latinoamericanos, indignados por su presencia en la cita panameña. Así vi, por primera vez, al protagonista de estas líneas. Hasta ese momento solo lo conocía por fotos, gracias a su extensa hoja de servicios para la CIA. Lee el resto de esta entrada